-Toda mi vida me he atrevido a ir más allá de lo posible.
-¿Hasta lo imposible?
-En realidad, más allá. Hasta el lugar en que lo posible y lo imposible se encuentran y pasan a ser... lo posimposible.
(Barney Stinson, Cómo Conocí a Vuestra Madre)

miércoles, 27 de julio de 2011

We could have had it all

Es un cobarde. Prefiere desistir que arriesgar. No le gusta que le llame ni que le hable demasiado, pero cuando él llamaba no había problema. Simplemente un día se dio cuenta de a dónde iban las cosas y decidió vallar el camino y dar media vuelta.




Por mi parte tengo la suerte de no tener corazón; eso es lo que hace que sea capaz de aguantar situaciones tan insoportables.

miércoles, 20 de julio de 2011

Distintas similitudes

A veces me asusta. Me asusta saber que hay alguien que muchas veces sabe incluso mejor que yo lo que pienso. En muchas ocasiones no hace falta que abramos la boca para saber qué queremos decir. Yo también sé lo que piensa. Aunque a las dos nos da miedo esa sensación sé que en el fondo a ella también le gusta. A veces me tranquiliza saber que lo va a entender porque posiblemente, en mi situación, ella habría hecho lo mismo, y viceversa. No somos iguales en todo, ¡claro que no! Yo nunca vería esos programas de televisión, por ejemplo. Pero siempre bailamos al ritmo de la misma música y nos gusta intercambiarnos ropa. Vamos a la playa, de compras, de fiesta. No importa donde sea. Siempre hay lugar para las sonrisas. ¿Y para las lágrimas? ¿Hemos llorado juntas? No recuerdo cada momento que hemos pasado la una junto a la otra pero no me preocupa porque sé que no me falla, y yo tampoco voy a fallarle.
A veces dice cosas que me molestan y supongo que yo también digo cosas que le molestan a ella. Practica el deporte oficial de su tierra, porque allí, de donde ella es, a todo el mundo le gusta hacerme rabiar. Dicen que hacerme rabiar es divertido, que soy graciosa. Pero ella no lo hace, posiblemente, con el mismo objetivo que otros. A veces me hace rabiar sin querer, sólo con pensar lo que dice. ¿Por qué me molesta? ¿Me molesta que piense eso o me molesta que me conozca tan bien? Aunque a veces se equivoca y se pasa, y ella lo sabe. Pero sin todas esas cosas no sería ella y yo no le habría cogido tanto cariño.
Le engancho mi manera de hablar y la del resto de mis amigas, y ella también escribe. La gente está harta de vernos juntas. En muchas ocasiones, una implica a la otra. Yo conozco a más gente por ella y ella conoce a más gente por mí. Y no sólo físicamente, sino a nivel interior. También me descubre cosas de mí misma que tal vez ni siquiera yo conocía.
Sí, ella también escribe, y me choca leerlo porque en muchas ocasiones pienso que ha escrito eso estando dentro de mi cabeza. ¡Incluso dice cosas sensatas! Así que hoy mi inspiración va por ella y por esas cosas que dice a veces y que hacen que me plantee tantas cosas. La quiero.

jueves, 7 de julio de 2011

Calentando motores

Este fin de semana, 9 y 10 de julio, se disputa en Xátiva (Valencia) la 58ª edición del Campeonato de España Junior de Atletismo. Atletas de toda España nacidos en los años 1992 y 1993 se encuentran las caras en el nacional de aire libre de la temporada 2010-2011.
El espectáculo, desde fuera, está más que asegurado. No sólo está en juego el título de Campeón de España o las medallas de oro, plata y bronce para los tres mejores participantes de cada prueba. Este año los atletas de la categoría cuentan con el Campeonato de Europa Junior que se disputará en Tallin (Estonia) del 21 al 24 de julio. Sólo los atletas que consigan batir las marcas mínimas de participación y que se hagan con uno de los puestos de honor optarán a conseguir el pase para el europeo, según la teoría. En la práctica, la Real Federación Española de Atletismo modificará según su criterio a los atletas seleccionados.
Desde dentro los deportistas deberán ser capaces de controlar el cóctel de emociones previsto para el fin de semana. En un momento como éste todo cuenta. La concentración y la precisión deben ser máximas; nadie puede permitirse perder un centímetro o una centésima. Cualquier cosa es decisiva, inclusive el viento, que puede jugar más de una mala pasada a los participantes. La presión también puede ser un factor decisivo en muchos casos, ya que la idea del Campeonato de Europa aumenta aún más las ansias de alzarse en el podio como vencedor.
Especial emoción en pruebas como el triple salto masculino: Vicente Docavo (actual campeón de España absoluto de pista cubierta), Pablo Torrijos, Guillem Domingo y Daniel Pacheco. Cuatro atletas que superan la barrera de los 15 metros y 25 centímetros (mínima exigida para viajar a Tallin) y sólo cuatro plazas. Sin duda una de las pruebas de máxima expectación.
Interesante se presenta también la final de los 100 metros lisos femeninos: sólo seis centésimas separan a Carlota Requeno, la líder del ranking, de los 12 segundos que se precisan para el europeo; la sigue de cerca Alicia Varas, tres centésimas por detrás.
Por su parte los 100 metros vallas femeninos prometen una gran rivalidad. Elena Cerdán lidera la prueba con 14 segundos y 27 centésimas (la marca requerida reza en 14.30); Beatriz Indurain (14.38), María Aznar (14.44), Alba Manzano (14.45) e Irene Almarcha (14.48) no se lo pondrán fácil.
A lo largo del fin de semana se conocerán los resultados del campeonato que, sin duda, promete.

Para consultar el resto de atletas inscritos pincha aquí.

miércoles, 8 de junio de 2011

Diecinueve años aprendiendo

Cumplo diecinueve años.
Hoy no estoy inspirada para escribir. Ni siquiera necesito hacerlo para saber cómo me siento.
Aún así, es un día especial para mí. Me gusta que quede aquí grabado. Me gusta leer lo que escribo al cabo de un tiempo y acordarme del momento en que lo hice. Cuando vuelva a ver esta entrada sabré que en el momento en que la escribí estaba muy agotada, tanto física como psicológicamente, pero que ese día fui a dormir muy, muy contenta. Estoy orgullosa de la gente que me rodea. De los que son importantes y lo saben y de los que creen que apenas me importan; de los que se acercan y los que me evitan. Todos, en su medida, aportan un poco a mi día a día y hacen que pueda seguir creciendo y aprendiendo. Diecinueve años aprendiendo.



"Y aún sigues siendo la reina del curso '92"
Pereza - Margot.

jueves, 2 de junio de 2011

Recta final

Nunca es fácil llegar a la recta final. La recta final es lo último que debemos superar antes de acabar. ¿Y después? ¿Gloria, decepción? ¿Ganas de más? Depende.
La recta final del curso ha llegado. Estamos saturados de faena, trabajos, prácticas, exámenes. Nos levantamos antes que el sol para acabar de repasar y nos vamos a dormir más tarde que las brujas mientras acabamos de aprender el temario.
Los estudiantes no están en casa; están en la biblioteca. Las bibliotecas están llenas, pero calladas. No hay un asiento libre. No se ven las mesas porque están completamente cubiertas por apuntes, carpetas, bolígrafos, ordenadores. Sólo se oyen los teclados de los portátiles. Un estornudo, alguien que carraspea, el fuerte respirar de un resfriado primaveral. El aire acondicionado sonando por encima de los estudiantes. Todos con tapones en los oídos o con los auriculares puestos. A algunos les gusta escuchar música mientras estudian. Otros se graban recitando la lección y dejan que vaya sonando mientras repasan sus apuntes.
Las ventanas están cerradas. No entra el ruido de la calle. Los días cálidos y los días grises. La biblioteca siempre está llena. Huele a exámenes finales: a gente que se juega el curso o la carrera; gente que prepara la selectividad; gente cuyo verano depende de esa recta final. Soñadores, vividores. Miradas desconcertadas cada vez que la puerta se abre para dar paso a otro estudiante cuando no cabe nadie más. Miradas desesperadas que no saben cómo memorizar todo lo que tienen delante. Miradas con ansias de libertad, con la vista en el verano.
Es lo que todos queremos ahora. Que acaben estas semanas y que empiece el verano. Ir a la playa, ponernos morenos. Escaparnos con los amigos a donde sea. Sentarnos a pie de mar a tomar algo, salir de fiesta. Conocer a alguien, enamorarse. Comprar ropa y estrenarla. Ir a parques de atracciones o acuáticos. Hacer cosas diferentes. Hacer un corro una noche frente a la orilla y cantar mientras alguien toca la guitarra, o tocarla tú. Protagonizar nuestro propio anuncio "Mediterráneamente" con nuestra propia banda sonora.

miércoles, 1 de junio de 2011

Delirando en época de exámenes

Hoy hemos empezado con los exámenes finales. De hecho lo hicimos ayer, porque ahora que pasan de las doce de la noche ya estamos a miércoles 1. 

Es el cumpleaños de Marina y va a celebrarlo exponiendo su trabajo final de Estructura, como lo haré yo justo dentro de siete días. Gracias. Realmente me hace sentir un poco mejor saber que no soy la única a la que le pasan esas cosas.

Tenemos diez días por delante para acabar con tres exámenes y una exposición final en la que casi nos jugamos una asignatura, y sin tener en cuenta la posible recuperación de historia que algunos imploramos porque ya vemos que no, que no sale...

Además las Single Ladies estamos llevando a cabo nuestras misiones. La primera fue ayer, martes, con el Plan A (de Alcobita). Como consecuencia Alba y Lara han aparecido paivons derrepent. Me da igual escribir mal. Ya sé que derrepent no existe, pero a mí me gusta hablar así. Ya está en marcha la operación "El que te facka", que sin duda será un éxito.
Por otra parte seguimos preparando el viaje que también se nos ha ocurrido derrepent y que probablemente acabe llevándome con Albert, Laura y Patricia a Mallorca (y ojalá, porque toca desconectar).

Me duele la cabeza. A lo mejor es porque llueve. Me he pasado media tarde en la biblioteca historieando y viendo cómo llovía. No me gustan los días grises. Hacen que todo sea aún un palo más grande.

Tampoco me gustan mis rodillas. Están malitas.

Sigo escribiendo sin borrador y sigo publicando lo primero que me pasa por la cabeza. Cuando me apetece escribir simplemente lo hago. Algunos piensan que esto es de freaks. Me empieza a dar un poco igual. Me  he dado cuenta de que si realmente quiero escribir he de atreverme a publicar.

Bona nit, el delirio de esta noche acaba aquí.

martes, 24 de mayo de 2011

Cosas que suenan... a mí

Siempre me ha gustado escribir. Por lo general no me gusta inventar; me gusta escribir sobre lo que conozco, sobre lo que sé, sobre lo que me rodea. Me gusta escribir sobre cosas que son verdad y a veces sobre cosas que me gustaría que pasasen. Me gusta escribir, ante todo, sobre mí. Pero no soy egocéntrica. Me gusta escribir sobre mí porque nadie mejor que yo misma puede plasmar lo que siento, y yo siento muchas cosas. También me gusta escribir sobre la amistad, el amor, el esfuerzo, el dolor y todo lo que ello implica. Me gusta escribir sobre mis amigas, que son como yo. Me gusta todo lo que hacemos juntas. Escribo que hace unos meses mis amigas y yo nos escapamos tres días a un pueblo del Pirineo y atropellamos por accidente a un pobre gato, hicimos esquí de fondo, nos llevamos una lista de música genial e hicimos un concurso de baile por parejas, de solteras contra casadas. Ninguna de nosotras está casada, pero a nosotras nos gusta exagerarlo todo. Me gustan mis amigas. A veces dicen cosas que me molestan, pero eso pasa siempre. Son mis amigas y se preocupan por mí, supongo, como yo lo hago por ellas. Me gusta escribir esto. Me gusta escribir que nos volvimos locas y que el concurso de baile individual lo gané yo porque, como dice la Rubishela, soy una person. Pero ellas también lo son. Me gusta escribir que hace apenas dos semanas estuvimos en Castellón y celebramos el campeonato por todo lo alto. Me gusta escribir y recordar todo lo que me reí y la gente con quien lo compartí. Me gusta hacer nuevas amistades. Me gusta conocer gente. Me gusta recordar. Me gusta escribir. Cuando hice este blog ni siquiera lo actualizaba porque no encuentro el momento o simplemente porque no encuentro temas que me interesen o sobre los que me apetezca escribir. Porque me gusta escribir sobre mí y sobre mi gente. Al fin y al cabo es mi blog y escribo en él lo que yo quiero, ¿no? Me gusta mirar al pasado, ver los recuerdos y escribir otra vez. Me gustó escribir sobre un amor que yo creí eterno y que ahora no lo es, pero me sigue gustando todo lo que escribí. Todo está lleno de sentimientos ciertos, aunque ahora ya no estén. A veces me da vergüenza publicar lo que escribo o enseñarlo. Por eso estoy escribiendo aquí directamente, sin hacer ningún borrador, para no retocarlo y publicarlo sin pensar, porque si le doy vueltas no lo haré. Me gusta escribir sobre todo esto, sobre lo que pienso, sobre lo que se me pasa por la cabeza ahora mismo. No sigo ningún orden, hago lo que quiero. Me gusta escribir sobre el guapito que me sigue haciendo de taxi de vez en cuando aunque a veces sea un poco creidillo y piense que "enamoraçao", y eso nunca. Me gusta escribir sobre lo que hago, lo que leo, lo que me gusta. Me gusta el atletismo y escribo sobre ello, porque lo vivo, lo siento. A veces me quejo porque la gente no entiende lo que los atletas sentimos por este deporte, pero en realidad no importa. No puedo pedir que sientan la presión de una salida de tacos o que vean lo que tú ves en un foso, sobre el listón, sobre un obstáculo. Ni siquiera puedo pedir que sientan el viento en la cara del mismo modo que nosotros lo hacemos. Tal vez por eso lo escribo, porque si no lo leyesen ni siquiera podrían imaginárselo. Me gusta toda la gente que he conocido gracias al deporte y me gusta la persona que soy. Me gusta escribir en prosa y, como ahora, hacerlo sin puntos y a partes, todo seguido, como viene, dejar que fluya. Me gusta que ahora mismo mis dedos se muevan sin parar por el teclado sin importar siquiera lo que escribo. Las cosas siguen su curso. Como un día le dije a alguien "no hemos de acelerar nada, pero tampoco hemos de frenarlo". No me gusta frenar las cosas y tampoco las acelero, creo. Me gustan mis amigas de clase. Me gusta que estén locas, como yo. Me río, no puedo parar, me hacen llorar. Me roban el móvil y hablan con mis amigos, con mis amores, y les dicen tonterías. Me gusta ser amiga de mis amigas. Me gusta estar al lado de la gente que lo necesita e invitar a una amiga a pasar la tarde conmigo el día de su cumpleaños para que se dé cuenta de que no va a estar sola. Me gusta aconsejar a la gente cuando está triste. Me gusta la playa y los parques de atracciones. Me gusta que me pidan consejo y me gusta poder hablar de lo que sé. Mi blog no se actualiza casi nunca, y por eso casi nadie lo mira. No me importa. Cuando quiero que alguien lo mire simplemente paso el link. Lo voy a hacer. No hay ni un solo nombre escrito aquí pero sé que no hace falta. La gente que me conoce sabrá que les aludo. Los que no me conocen tal vez no. También hay gente que cree conocerme y no lo hace, para nada, y otros que tal vez me conocen más de lo que creen. Gente a la que conozco más de lo que a ellos mismos les gustaría. Gente con la que no necesito hablar para saber qué piensan. Gente con la que comparto todo tipo de gustos. Hay quien leerá la entrada y pensará que es importante para mí porque aparece en ella. Hay quien lo leerá y pensará que le menciono de pasada. Hay quien leerá esto y seguirá pensando que estoy enamorada aunque le diga que no, pero el que es cabezón... Hay quien, directamente, pensará "cuánta letra, yo no leo esto ni que me maten". De hecho (de hecho, como tú), sé a quién le pasaré ésto y tal como abra el blog lo cerrará. Tampoco me importa, vosotros os lo perdéis.


Cuando acabe de escribir y sin haberlo revisado lo publique, me gustará leer la nueva entrada de mi blog y saber que todo lo que he escrito en ella es real.